Entre monólogos, ecos y voces que parecen llegar hasta nosotros desde la explosión de la conquista de los pueblos mexicas a través de España, el cual abarca todos los ámbitos incluyendo la sabiduría herbolaría desarrollada por estos pueblos durante milenios, por lo que ha persistido secreta y subterraneamente, porque los dones de la tierra siguen estando ahí creciendo y olvidados por centurias.

La Damiana aparece en el escenario de la historia , cuando los viejos cuentan que durante el tiempo de Moctezuma Ilhuicamina, el mayor, era el tlalticpactli dueño de la tierra y tlacaelel, su hermano y consejero le dijo:

Señor: una memoria deseo que dejes al mundo; en la provincia de tierras calientes en el cerro de oaxtepec, sería importante que mandes a hacer un gran jardín donde sean traidos todos los árboles y hierbas medicinales de nuestras tierras para que se conserven y estudien.

Al Tlatoani le pareció muy buen consejo y mando a sus enviados a todas direcciones de su imperio y trajeron todas las especies de plantas medicinales y de ornato conocidas, para crear el primer jardín botánico medicinal que realmente la historia recuerda.

En ese sin número de especies herbolarias, aparece la damiana, planta que al consumirse crea y aumenta el deseo carnal; cuentan las voces que los sacerdotes, así como los emperadores de los imperios mexicas la consumían mezcladas con otras hierbas en sus diversos tipos de infusiones, para aumentar su poder sexual en sus rituales.

Se ha encontradao por diversos estudios que algunos rituales mesoamericanos de las civilizaciones mayas y aztecas, el fumar tabaco mezclado con damiana, ocasionaba que los consumidores tuvieran una excitación y entusiasmo para poder mantener el ritmo de sus ritos ceremoniales eróticos, que efectuaban los sacerdotes mayas y aztecas, con el propósito de alegrar y dignificar a los dioses de la fertilidad.

En otros códices, así como en las transferencias de información de boca en boca a los descendientes de estas civilizaciones, se encuentra que el consumo de la damiana en forma de infusiones es algo común cuando por alguna razón es importante el aumentar y perdurar el poder sexual de los hombres y el apetito sexual de las mujeres.


Dicha especia vuelve a aparecer en los siglos XVI y XVII en diversos tratados de herbolaria indígena.

Uno de ellos es el "Libellus Medicinalibus indorum herbis", escrito en el colegio de Santa Cruz Tlaltelolco, en la Ciudad de México en el año de 1552, siendo sus autores los indigenas Martín de la Cruz y Juan Badiano, secundado por un grupo anónimo de dibujantes y colegiados, en el que dicho tratado, escrito en latín, describe y dibuja a la damiana, refiriéndose a ella como una planta infernal que produce un deseo carnal incontrolable. El "Libellus" es un herbario elaborado a la manera europea medieval, donde las plantas medicinales mexicas se les da un valor de concepción del bien o del mal, como se practicaba en esos tiempos.

El "Libellus" es regalado al hijo del Virrey de Mendoza, quien lo lleva consigo a España para presentárselo al Rey de España, como muestra de la labor educativa así como científica de los frailes. En el tratado se desarrolla la composición de más de 200 especies de plantas curativas de la Nueva España y los cortesanos encargados de la ciencia en la corte del rey lo guardan, y no vuelve a salir a la luz de los estudios hasta siglos después.

En la cátedra de Botánica en el año 1801, efectuada por el catedrático José Mariano Mociño, da los primeros indicios científicos de las propiedades de diversas plantas medicinales mexicanas, incluyendo los efectos de estimulacón de la Turnera duffusa (Damiana), utilizada por los mexicas en sus rituales mágicos con propiedades notablemente afrodisiacas.

Dentro de los manuscritos publicados en Madrid, España en el siglo XIX con los nombres "Plantae Novae Hispaniecie" y "Flora Mexicana", se da la primera descripción botánica de la Damiana planta recolectada en la expedición de Juan del Castillo y Martín Sessé, desde la parte norte de California hasta Centroamérica, llevándose consigo a España la especie deshidratada, así como semillas para intentar reproducir en Europa y aprovechar sus efectos afrodisiacos.



De alguna extraña forma, al llegar la "Damiana" a Europa es conseguida por alquimistas y hechiceros, para preparar un elixir mágico, que al consumirse por cualquier ser humano ocasionaba un frenético apetito sexual, pero al desaparecer el abastecimiento de la "Damiana" que procedía de la Nueva España, el elixir tiende a olvidarse en el tiempo.

Desafortunadamente la información, así como todos los demás estudios de la Damiana y otras plantas mexicas, desaparecen de manera misteriosa y se desconoce si dicha información tuvo alguna aplicación en Europa, ya que los acontecimientos históricos subsecuentes , efectuados en Europa y América en esos años, cambiaron el curso de la historia..

Tal es el motivo que toda información sobre la Damiana, que se había recopilado por diversos botánicos, historiadores y médicos, quedó en un "impas" en el tiempo; no es sino hasta finales del XX donde se vuelve a investigar a la Damiana en forma científica, como un producto natural con efectos afrodisiacos en el ser humano.